domingo, 3 de mayo de 2020

Recalendarización de fechas para postular a la residencia art&rocks de SACO9

Recalendarización de fechas para postular a la residencia art&rocks de SACO9

Goethe Institut y el Instituto Francés en Chile, decidieron reagendar la fecha de cierre de la convocatoria Resonancias para el 31 de mayo, lo que entrega a los interesados en participar de la residencia art&rocks de SACO9 mayores posibilidades de postular a este llamado.

Esta postergación se debe a que Goethe Institut de Chile y el Instituto Francés en Chile, tomaron la decisión de aplazar el inicio de todas las residencias del programa Resonancias en donde está incluida nuestra residencia, lo que permite esta extensión en el plazo de postulación.

Art&rocks (arte&geologia) se realizará por primera vez en el marco de SACO en sus nueve años de existencia. El objetivo es seguir construyendo puentes entre el arte y diversas disciplinas científicas, en especial aquellas que mayor impacto tienen en el norte de Chile, debido a las particulares características del Desierto de Atacama.

Para esta residencia se busca una dupla franco-alemana, con o sin experiencia en trabajo común, formada por un artista y un profesional o experto en cualquier área de profundización del conocimiento, para realizar la residencia en septiembre de 2020 y exponer un work in progress en octubre, en el Festival de Arte Contemporáneo SACO9 Ahora o nunca
 
No será una residencia común. Requiere de los postulantes una intensa sed de aventura, que los involucre con el clima de uno de los paisajes más secos del mundo, resistencia a la altura de la cordillera de Los Andes que puede alcanzar los 5 mil metros sobre el nivel del mar, y paciencia en la búsqueda del lenguaje milenario que transmiten las rocas y las edades geológicas que cuentan la historia de la Tierra en magnitudes que pueden superar nuestra imaginación.

Los anfitriones de esta residencia son SACO, Festival de Arte Contemporáneo, y el galardonado geólogo Guillermo Chong*

SACO se suma de esta forma al programa Resonancias liderado por Goethe-Institut Chile y el Instituto Francés de Chile, iniciativa que busca desarrollar investigaciones territoriales que se centren en la importancia y consideración de las problemáticas locales, diversificando las posibles reflexiones y eventuales soluciones con la comunidad, ya sea artística, científica, académica o social, lo que adquiere especial relevancia tras los eventos del 18 de octubre de 2019, propiciando que los residentes involucren, si así lo desean, reflexiones en torno a las problemáticas sociopolíticas de cada territorio.


*Guillermo Chong: Premio Nacional de Geología (2003), con más de 55 años de experiencia en su especialidad. Es Director del Museo Geológico de la Universidad Católica del Norte (UCN), Doctor Honoris Causa y académico de la UCN, recibió el Premio TWAS para América y el Caribe, y fue declarado Ciudadano Ilustre de las Regiones de Antofagasta y Arica-Parinacota, entre otras variadas distinciones nacionales e internacionales, además de ser asesor científico del PAR Explora de CONICYT en la región de Antofagasta. 

[FOTOGALERÍA] ISLA cumplió cuatro años de gestión Abril 27, 2020

[FOTOGALERÍA] ISLA cumplió cuatro años de gestión
Abril 27, 2020
Hasta hace cuatro años, nos movíamos por todo Antofagasta para realizar nuestros programas educativos, producción, gestión y comunicaciones que cada integrante del equipo hacía desde su casa; nómades de la creación más parecidos a pájaros siguiendo los cambios de estaciones.




De ahí el nombre del Colectivo SE VENDE, Plataforma Móvil de Arte Contemporáneo. La falta de espacios físicos nos obligaba a realizar ese ejercicio, muy sano por lo demás en orden a apropiarse de diferentes lugares para el ejercicio libre del arte, pero que también, germinó un sueño.




La misma carencia de espacios para el arte contemporáneo nos sedujo a pensar cómo hacer una cruz en el mapa, una casa propia, un lugar medible por coordenadas y tres dimensiones. Así fue que el 31 de marzo de 2016 nació el Instituto Superior Latinoamericano de Arte, marcando una “x” en el insoportablemente virgen mapa del norte de Chile, un lugar que desde hace cuatro años es punto de encuentro y de transmisión de conocimientos.




Dejamos de ser vagabundos que dependían del tiempo e interés de otros para desarrollar nuestras acciones en una ciudad que requería un lugar totalmente dedicado a los procesos de gestión, reflexión, documentación y producción del arte contemporáneo durante todo el año.




ISLA es un hogar abierto al Norte Grande y al resto del mundo que en medio del océano del consumo superficial, de las crisis sociales y políticas, de la constante transa monetaria, ofrece una “isla” en medio del desierto;




Construimos este lugar recordando el sentido en que nos movíamos antes de tenerlo: un puerto para inmigrantes ávidos de crear libremente, un oasis y un refugio hecho desde su génesis, para artistas, curadores, docentes, investigadores y directores, para aportar a su trabajo creativo y facilitar su vinculación y generación de redes.




ISLA es también un lugar de diálogo que nace en y desde la profunda periferia, en el margen, Antofagasta es un lugar perfecto para arrancar de diálogos corrompidos por la gran política, por los intereses de los grandes centros, y esa marginalidad nos ha dado la increíble posibilidad de atrevernos a experimentar y equivocarnos, a pensar, enseñar y aprender libremente, pero por sobre todo a cambiar y revertir paradigmas.




Por eso, queremos compartir con ustedes una pequeña parte del registro de estos cuatro años de intenso trabajo.






Reflexión: La paradoja del despertar

Reflexión: La paradoja del despertar
Por equipo SACO

Desde octubre de 2019, gracias al estallido social en Chile, hemos debido realizar el ejercicio de repensar nuestra sociedad en todos sus aspectos, desde nuestras propias vidas e intimidad, hasta las relaciones humanas, la política, nuestros sistemas de trabajo, la economía y en nuestro caso, con mayor énfasis, el arte y cómo este forma parte del tejido simbiótico de nuestros territorios. A eso, se sumó el tremendo impacto provocado por la expansión de la epidemia de Covid-19, que ha traspasado todas las fronteras no solo físicas, sino que también mentales y espirituales para obligarnos a reflexionar sobre los mismos temas. Ambas situaciones nos colocan en un escenario tan crítico como esperanzador, al plantearnos qué queremos realmente para nuestras vidas y nuestras sociedades.
En medio de un contexto en donde se privilegian e imponen los discursos centralistas, existe la profunda necesidad de levantar voces desde la periferia. La realidad del norte de Chile no es la misma que los medios tradicionales imponen a través de todas sus plataformas ni el discurso político cuya costumbre de mirar fijamente el ombligo metropolitano, precariza aún más la urgencia de respuestas y acciones en torno a las necesidades de la “gente del norte”, esa concepción bastante peyorativa con que se nos rotula a todos quienes vivimos más allá de Valparaíso.
La dificultad de levantar planteamientos propios desde la periferia es enorme, producto de la hegemonía de estos discursos aprendidos, no solo en Chile sino que en toda Latinoamérica, donde todos quienes no viven y trabajan en las grandes capitales y urbes, parecen ser una masa informe de empleados desechables, sin derecho a opinión ni a voto a menos que luche por él. Y ya sabemos cuál es la reacción del pensamiento centralista cuando eso ocurre.

Desde la creación artística tenemos la misión de repensar el presente y el futuro cercano desde diferentes aristas: su vulnerabilidad, el desprecio de los estados y buena parte de las empresas privadas por el arte, y los artistas que al parecer, deben ser siempre los primeros corderos sacrificados para sobrevivir a cualquier crisis.

Todos estos elementos nos hacen creer que hoy es más necesario que nunca alzar la voz. Primero, porque la contingencia política y social de Chile nos llamó a hacerlo y ahora, por esta compleja y difícil situación sanitaria que pone en juego la vida de las personas, dejando al desnudo la fragilidad congénita de nuestros sistemas económicos y sociales y la misma forma en que nos comunicamos, en que nos miramos a la cara… o nos mirábamos. La seguridad que nos daban los discursos aprendidos se ha perdido para siempre y es extremadamente urgente abrir los ojos y cambiar el rumbo que la historia había tenido hasta hace tan poco meses. 

Quizás la primera enseñanza es que nunca más debemos ser espectadores pasivos de los sucesos y asumirlos como hechos inamovibles que deben ocurrir, como si fuéramos héroes griegos con un destino trágico que no podemos evitar. Todo lo que ha ocurrido en Chile nos debe llamar a la reflexión y después, a la acción, porque ningún muerto, ningún herido, ningún ojo perdido, ninguna manifestación multitudinaria, habrá valido la pena si no nos instalamos en esos espacios que se abran desde la conciencia. De eso depende la forma en que actuaremos mañana.
Sabemos que no es momento de exigir pues hay otras prioridades. Pero también sabemos que es momento de repensar nuestra sociedad, con todas sus virtudes y defectos, desde una mirada integral del territorio, sus expectativas, proyecciones y necesidades, y para eso no bastan medidas cortoplacistas basadas en la entrega de bonos y sucedáneos para aliviar el dolor. Al mismo tiempo, necesitamos pensar y actuar sabiendo que con o sin acciones estatales, quienes estamos inmersos en los procesos culturales y artísticos, sentimos que nuestro particular universo se está reconfigurando naturalmente, como todo organismo que busca sobrevivir en medio de situaciones extremas, en un proceso de pérdida de ingenuidad irreversible.

Las crisis abren la tremenda oportunidad de analizar con otras miradas el futuro, con la esperanza de no cometer los mismos errores; abren paradojas que no habíamos visualizado, porque esa normalidad de la que muchos se empeñan en hablar, como si se tratase de un oasis al que por obligación debemos llegar para salvar nuestra vidas, ya no será la misma, nunca más.

Fotografías: Sebastián Rojas